Presentación de videoconferencia de Emilio Tujano ("Clase magistral de Cabizbajo Ordúñez, 2007)


Un tradicional presente en estas ceremonias organizadas por el Colectivo Cultural Chuño es el señor Emilio Tujano, quien en esta ocasión nos acompañará a través de una videoconferencia, ya que lamentablemente no hemos podido evitarlo.
A manera de presentación, corresponde aquí una breve nota biográfica y crítica.
El escritor,
literato, poeta, cuentista, prosista, preciosista, versificador, (o sea, escritor), psicólogo, psiquiatra, psicodélico, psicópata, etnólogo, enólogo y genial pensador mexicano Damasco Aurelio dijo de Emilio Tujano en alguna ocasión: “es un pelmazo”. En esta nota biográfica no vamos a acometer la difícil tarea de revertir esta opinión, sino que sencillamente daremos a los novatos algunas señales para que puedan ubicar a Emilio Tujano y su obra dentro del panorama de las letras.
Tujano, con su obra, se adelanta al superrealismo tardío, con lo cual lo podemos ubicar perfectamente dentro del grupo de los atrasados durante el postsuperrealismo temprano. El problema de su clasificación obedece a varias razones, siendo la más importante, la reflexión teórica propuesta por Tenorio (2004), quien vislumbra en sus estudios cronológicos que resulta difícil comprender por qué razón algo que está
atrás en el orden cronológico, se puede decir adelantado.
Algunas
de sus obras fueron tratadas de “decadentes” en la época en que se publicaron; en cambio, en la actualidad son consideradas definitivamente “decaídas”. Pero este juicio sobre la producción de Tujano no ha sido suficiente para evitar la constante reedición y éxito de sus obras; para producir este formidable logro se han necesitado cientos de juicios similares además de la puesta en evidencia de la tontera intrínseca del autor.
En la actualidad, y desde hace algunos años, Emilio Tujano se radica en Chile y asiste continuamente a eventos de esta naturaleza, alternando su labor en la cultura con su interés por la física, lo cual le ha valido muchas veces el apodo de “el físico-culturista de las letras”, principalmente por su veta de pensador.